8 DE MARZO “ES AHORA Y CON NOSOTRAS”

DEMOCRACIA: CONTRA LA CASTA CON NOSOTRAS

8 marzoLas mujeres somos ciudadanas. Vamos a defender nuestro país y nuestro país es un país con nosotras. Su país es un país sin nosotras.
Para defender la igualdad hay que enfrentarse a los intereses de los de arriba. Los recortes y la austeridad son especialmente contrarios a la igualdad porque las políticas de austeridad son políticas contra las mujeres. Son las mujeres las que están sufriendo los recortes y los expolios de los servicios públicos y es a las mujeres a las que afecta más directamente esta destrucción de los servicios públicos que cubren las necesidades sociales más básicas. La destrucción de nuestras escuelas, hospitales, residencias, servicios de atención a la dependencia, casas de acogida para mujeres víctimas de violencia…es destrucción de la autonomía de las mujeres. Es la libertad y la ciudadanía de las mujeres la que está siendo recortada.

Democracia es que todas las personas podamos conservar nuestra independencia económica y nuestra autonomía durante toda nuestra vida. Frente al proyecto del país de la casta, que quiere un país de servidumbres, nosotros y nosotras queremos un país de ciudadanos y ciudadanas libres. Actualmente muchas mujeres se están viendo obligadas a escoger entre el cuidado y la maternidad o el empleo de calidad y el acceso a sus derechos. Queremos un país en el que todas las mujeres puedan elegir libremente si quieren cuidar, es decir, que puedan elegirlo sin verse obligadas a renunciar a su independencia económica y a su proyecto vital y profesional. Nuestro proyecto de país es ese en el que todas las personas conserven su independencia económica y su autonomía durante toda su vida.

La lucha por la igualdad es cosa de todos. Es fundamental incluir a los hombres en la lucha por la igualdad, entendiendo ésta como algo indispensable para que exista la democracia, y que además beneficia al conjunto de la sociedad. Si nos roban la autonomía a las mujeres nos roban la democracia a todos.

Democracia es que todos tengamos plenos derechos

Un país de ciudadanos y ciudadanas es un país en el que todos tenemos derechos sociales y laborales. Las políticas de la casta están colocando es situación de riesgo de exclusión a muchas mujeres. Las mujeres mayores (madres y abuelas que viven con pensiones no contributivas inferiores a 400 euros), las empleadas domésticas, las mujeres dependientes (seis veces más expuestas a la exclusión que el resto de personas dependientes), las madres solas con hijos e hijas a su cargo o las mujeres víctimas de violencia están siendo empujadas por las políticas de austeridad a condiciones de máximo riesgo de pobreza, exclusión social y violencia. No hay democracia sin ellas.

Vamos a construir juntos una democracia real y no un papel mojado
Defendemos una democracia real y no un papel mojado. Esto quiere decir que no basta con afirmar los derechos y las libertades de las personas sino que hay que hacerlos posibles. La democracia tiene unas condiciones y para hacer reales esas condiciones tenemos que poner en práctica medidas concretas. Reorganizar el sistema de cuidados es fundamental para que las mujeres no estén expulsadas del mercado laboral o condenadas a la precariedad, para que no estén obligadas a renunciar a su independencia económica y no vean recortados sus derechos como ciudadanas. Comprometerse con la democracia es comprometerse con medidas concretas y no con palabras.

2. EL CAMBIO ES AHORA Y VA A SER CON LAS MUJERES

El cambio político es cambio en nuestras vidas reales.
Democracia es que seamos nosotros y nosotras quienes decidamos nuestras vidas y no ellos. Un cambio real es el que se traduce en un cambio en la vida cotidiana que hombres y mujeres vivimos día a día. El cambio también pasa por democratizar la vida cotidiana. Queremos grandes cosas, queremos democracia, porque queremos ser dueños de nuestras vidas y decidir cómo queremos vivir nuestro día a día cotidiano. Y en lo cotidiano donde se demuestra que las políticas son reales.

Las mujeres tienen un papel determinante en el cambio. El cambio en nuestro país no sería posible sin el papel determinante de las miles de mujeres que luchan todos los días por hacer posible otro proyecto de país. Estamos orgullosos y orgullosas de todas las mujeres que, contra las dificultades, en Podemos o en todos los movimientos y organizaciones sociales, han participado activamente en la transformación de nuestro país. No reivindicamos estar, no pedimos permiso. Asumimos que estamos y que nuestro papel es determinante. El cambio es ahora y es con nosotras.

CRISIS DE CUIDADOS
1) CUIDAR Y SER CUIDADO, UNA NECESIDAD SOCIAL CONVERTIDA EN PRIVILEGIO

Hoy en España es cada vez más difícil tener hijos, estar enfermo, ser mayor… No somos capaces de garantizar los cuidados necesarios, especialmente para las personas en situación de mayor vulnerabilidad, no se están garantizando la atención a la infancia ni la autonomía funcional a las personas dependientes. Los recortes y las políticas de austeridad han acentuado las desigualdades sociales, también en relación a los cuidados y afectando especialmente a las mujeres que son en quienes mayoritariamente depositamos la responsabilidad de desempeñar estas tareas imprescindibles para todos y todas. Mientras las políticas de la casta y la oligarquía destruyen nuestros servicios públicos (lo que hace que tener una familia o tener hijos o sea cada vez más un privilegio y no un derecho) las mujeres sostienen con su trabajo a las familias.

2) CUIDARNOS IGUALITARIAMENTE ES UNA DEMANDA DE SENTIDO COMÚN
Hemos avanzado en la transformación de las mentalidades. Hoy en España la igualdad y la corresponsabilidad entre hombres y mujeres es cuestión de sentido común. La ciudadanía española apuesta por el reparto igualitario de los cuidados entre hombres y mujeres (Barómetro del CIS, marzo 2010). A favor de la igualdad entre hombres y mujeres: 95.9% (Mujeres) 94.8% (Hombres). Y también los hombres quieren tener derecho a cuidar: el 85% de los hombres pide el escaso permiso de paternidad (dos semanas) al que hoy puede optar.

3) NUESTRA REALIDAD NO ES LO QUE TODOS Y TODAS QUEREMOS
Pero en la práctica la situación está muy lejos de lo que socialmente se considera deseable. Porque: 1) No dedicamos los recursos públicos e institucionales suficientes (España dedica a cuidados de larga duración solo el 0,6% del PIB, mientras Holanda dedica el 3,8% y Suecia el 3,7%. En Europa solamente Polonia, República Checa, Hungría,

República Eslovaca y Portugal dedican menos recursos públicos que España) y 2) los que dedicamos están mal orientados porque:

a) desplazan los recursos públicos hacia la vida privada en la que cada vez es más difícil cuidar por el empeoramiento de las condiciones económicas de la vida privada y doméstica de la mayoría de la gente (El 8% de la población mayor de 50 años dedica más de 20 horas semanales al cuidado informal, frente al 1,1% en Suecia o el 2,8% en Holanda.

b) fomentan que vuelvan a ser las mujeres las que asuman el trabajo, incentivando un “exilio interior” de muchas mujeres que están cuidando a familiares mientras sus derechos (económicos, laborales, sociales) retroceden.

4) LA ORGANIZACIÓN DE LOS CUIDADOS ACTUAL ES INEFICAZ ECONÓMICAMENTE

La desigualdad entre hombres y mujeres es ineficiente para la economía porque se desaprovechan las capacidades productivas de la mitad de la población al limitarse el desarrollo profesional de las mujeres. Las mujeres acceden a una alta preparación de estudios y a una sólida cualificación profesional y sin embargo están encontrando muy difícil ascender laboralmente y están encontrando muchos obstáculos para ser madres y, a la vez, poder desarrollarse profesionalmente a lo largo de la vida.

La actual organización de los cuidados es vieja y obsoleta. Este sistema se ha quedado obsoleto porque no se ha adaptado a una nueva realidad social en la que las mujeres forman parte del mercado laboral, se ha diversificado la estructura familiar en tamaño y forma. Se lo pone especialmente difícil a las familias unipersonales (según el INE 2013, un 24,2% de las familias son unipersonales), que ven muy difícil sacar adelante a hijos o cuidar de familiares y que afecta particularmente a las mujeres, peor posicionadas en el mercado de trabajo. La situación de las madres que cuidan solas de hijos o familiares es muy difícil.

La organización de los cuidados que tenemos hoy aumenta el envejecimiento de la población. Unas políticas de cuidado poco desarrolladas y completamente insuficientes como las que tenemos convierten tener hijos en un privilegio e impide a buena parte de la ciudadanía, y en especial a la juventud, decidir sobre si quiere o no formar una familia. Las políticas que fortalecen el estado de Bienestar y ponen facilidades para tener hijos reducen la crisis demográfica que se da con el envejecimiento de la población.

5) ES IMPRENSCINDIBLE RECUPERAR UNA ECONOMÍA PARA LA GENTE

Para cambiar la situación, es necesario recuperar la economía para la ciudadanía, una economía real que mejore la vida cotidiana de la gente: reorganizando nuestro sistema de cuidados. Los cuidados no son asunto privado (de las familias) y de responsabilidad exclusivamente femenina. Tenemos que acercar el Estado de Bienestar español a la media europea con medidas económicas concretas y compromisos decididos y eficientes como los que proponemos.

 LO QUE PROPONEMOS: REORGANIZACIÓN DEL SISTEMA DE CUIDADOS

PODEMOS propone reorganizar el sistema de cuidados, desarrollar un Estado del Bienestar que garantice la atención de necesidades, la igualdad material y de
oportunidades entre hombres y mujeres, y la autonomía e independencia de todos los ciudadanos (también de las mujeres) a lo largo de toda su vida.
En base a esto, la propuesta económica que presentamos está compuesta por una serie de medidas que vinculan los objetivos económicos con los objetivos de bienestar social:
 Universalización de los servicios públicos de educación infantil y atención a la dependencia.
 Permisos de paternidad y maternidad igualitarios, intransferibles y pagados al 100%
 Acabar con la desigualdad laboral y la brecha salarial.

1. Atención a la dependencia:

El actual sistema de dependencia no garantiza la autonomía funcional de las personas dependientes y se basa en una figura de cuidadora informal que no goza de unos derechos laborales y un reconocimiento básicos.

Situación actual: La Ley de Dependencia de 2006 nace con la intención de garantizar la atención integral por parte de los servicios públicos, pero el art. 18, establece que en casos “excepcionales” se permite la prestación de cuidados en el entorno familiar. Este artículo de supuesta excepcionalidad, permite que en la práctica el 89% de las personas dependientes reciban esta atención de modo informal y solo el 4% la reciba de los servicios públicos. En definitiva, una tarea que debería corresponder al Estado, recae sobre una figura de cuidadora informal (mayoritariamente mujeres) ya sea de la familia o una empleada del hogar. Cabe decir que, desde 2009, el porcentaje de dinero que aporta el Estado en relación con las CCAA para la atención a la dependencia se ha reducido un 54%, pasando del 39,2% al 17,9% (según datos de la Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales, febrero 2015).

Propuestas: (1) Eliminar el art. 18 (2) Universalizar los servicios públicos de atención a la dependencia para garantizar el derecho a la autonomía funcional plena (3) Equiparar a las personas empleadas del hogar al resto de personas trabajadoras dado que ni están amparadas por la seguridad social, ni gozan de los derechos laborales mínimos.
Ejemplos internacionales: Suecia. (1) Se estableció el derecho universal a la autonomía funcional en 1970 cuyo desarrollo sería progresivo (2) se eliminaron las prestaciones por cuidadoras en el entorno familiar (3) y se reconoció derechos laborales a las empleadas del hogar a todos los efectos. Resultado: las personas dependientes son atendidas por los servicios públicos a domicilio o residenciales y tanto la figura de la cuidadora familiar como la de empleada del hogar son casi inexistentes.

EMPLEADAS DEL HOGAR: Una sociedad democrática no puede permitirse la existencia de categorías laborales sin la protección mínima del Estatuto de los Trabajadores: salario mínimo, jornada máxima, protección por desempleo, derechos de pensión en igualdad con el resto de las personas trabajadoras, etc. Solución: equipararlo en derechos con el resto de empleos y universalizar los servicios de educación infantil y atención a la dependencia.

2. Implantación progresiva de una reforma del sistema de educación infantil (teniendo en cuenta las competencias transferidas a las CCAA)
El derecho universal a la educación infantil pública, gratuita y de calidad desde los 0 años es fundamental para asegurar la libertad de todas las personas a tener hijos.
Situación actual: menos del 20% de los menores 3 años asisten a una escuela infantil + de 30h/semana.

Proponemos: Garantizar el derecho universal a la educación infantil pública, gratuita y de calidad desde cero años desarrollando un sistema que facilite la libertad de padres y madres para decidir acerca su paternidad y maternidad y su vida laboral (escuelas infantiles cerca del domicilio y con flexibilidad horaria) a la vez que protege los derechos de todos los niños y niñas asegurando los cuidados y la atención necesarias. Se trata de que las entidades locales y autonómicas proporcionen un servicio de calidad y las familias no estén obligadas a buscar soluciones informales (escuelas infantiles no reconocidas, sobreexplotación de los y las abuelas, etc.)

3. Permisos de maternidad y paternidad igualitarios, intransferibles y pagados 100%
La corresponsabilidad en los cuidados es una demanda mayoritaria, extendida y de sentido común. El Estado debe apoyarla y garantizarla. PODEMOS propone medidas concretas y factibles para que esto sea posible.

Sistema actual: Actualmente el permiso de paternidad (2 semanas) es una octava parte del permiso maternidad (16 semanas), por lo que a los hombres se les priva de su derecho al cuidado, mientras a las mujeres se les responsabiliza de tal forma que se consideran de partida “menos disponibles para el empleo que un hombre” lo cual perjudica gravemente sus derechos (independencia económica, derecho a un empleo digno, etc.)
– El 85% de los padres (con derecho a ello) solicitan estos permisos, lo cual demuestra que la corresponsabilidad es una demanda social.
– Cuando los hombres y las mujeres han de decidir quién solicita los permisos o excedencias para cuidar (algo que se imposibilita con los permisos intransferibles) la dinámica es que sean las mujeres quienes lo asumen (el 94% de las excedencias solicitadas para cuidar de familiares son solicitadas por mujeres, menos de un 10% de padres se tomaron algún día de las últimas semanas del permiso de maternidad, que son transferibles).

PROPUESTA: Una reforma del sistema de permisos por nacimiento o adopción (Importante normalizar esta forma de paternidad/maternidad) El permiso ha de ser igual para cada persona progenitora independientemente del sexo, la orientación sexual o el tipo de familia, intransferible (como todos los derechos sociales y laborales) y pagado al 100% del salario con igual protección del puesto de trabajo para hombres y mujeres.

Experiencia internacional: Islandia. Se implementó desde 2000 – 2003 el permiso intransferible y bien pagado para los padres, de 3 meses de duración. Como resultado, los padres toman masivamente estos permisos (80%) que permiten un reparto equitativo de los cuidados.

4. Acabar con la desigualdad laboral

La actual organización del cuidado provoca una gran desigualdad entre hombres y mujeres a nivel laboral y, por lo tanto, económico. Cuando el cuidado es responsabilidad de las mujeres se produce un incremento de la precariedad laboral de las mujeres, que asumen trabajos temporales y empleos a tiempo parcial. Los hombres asumen jornadas de trabajo largas y son privados de su derecho a cuidar y las mujeres son privadas de la independencia económica (sufren un mayor riesgo de pobreza) y no ven garantizada su autonomía.

SITUACIÓN ACTUAL: Las empresas se benefician de subvenciones por contratar a mujeres a tiempo parcial, lo que acentúa una segregación por sexos del mercado de trabajo. Esta segregación es horizontal (con sectores laborales muy feminizados donde predomina el tiempo parcial y sectores masculinizados con jornadas muy largas) y vertical (ya que se establece un filtro para la promoción de las mujeres en su conjunto y no sólo para las madres).

(a) Precariedad laboral (empleo a tiempo parcial) para las mujeres. La conciliación sirve como excusa, mientras que el verdadero incentivo para este tipo de contratación es sufragar parte de los costes de contratación de las empresas sin garantizar la estabilidad y seguridad del trabajo. De las personas que trabajan a tiempo parcial, el 74% son mujeres (según datos EPA IV trimestre 2014). De ese porcentaje, el 61% no había encontrado empleo a tiempo completo y el 12% asume este tipo de empleos para poder dedicarse a tareas de cuidados (frente al 1% de los hombres a tiempo parcial). Los empleos a tiempo parcial son en general precarios, se prestan a fraude por parte de las empresas al ser menos controlables por la inspección, y las interrupciones generan desinserción laboral de las mujeres (pueden arruinar la posibilidad de volver a reintegrarse en su profesión) que se ven obligadas a elegir entre su carrera profesional o su maternidad.

Esto es además altamente ineficiente para el conjunto de la economía, un despilfarro del potencial de empleo y desarrollo profesional de las mujeres.
(b) Jornadas interminables (a tiempo completo) para los hombres. Actualmente la legislación establece la jornada máxima en 40h + horas extraordinarias. Esto ligado a los topes en las cotizaciones a la Seguridad Social incentiva a gran parte de las empresas a abusar de jornadas largas e irregulares (situación que afecta sobre todo a los hombres). Esto impide la conciliación laboral-familiar y el desarrollo de las actividades de cuidados. Las jornadas a tiempo completo en España son de las más largas de Europa.

Esto es además altamente ineficiente para el conjunto de la economía: el capital cuidador de los hombres queda desaprovechado. Las jornadas interminables no son productivas y generan problemas personales.

PROPUESTA: Eliminar los incentivos a tiempo parcial y establecer una jornada laboral máxima de 35h en cómputo semana
 LA IGUALDAD ES UN EJE CENTRAL DEL LA PROPUESTA ECONÓMICA MÁS EFICAZ: ESTADO DE BIENESTAR.

Es posible una expansión de los derechos y de los servicios en medio de crisis profundas. De hecho, las políticas de austeridad son las que no hacen más que profundizar la recesión. Las mujeres se ven especialmente perjudicadas por el desmantelamiento de los servicios públicos y la precarización laboral, ya que imposibilitan la conciliación y favorecen el reparto desigual de los cuidados.
Existe un déficit social en España, ya que el gasto social es muy inferior a la media de la UE en % del PIB. Los Países con Estados de bienestar más sólidos están resistiendo mejor a la crisis. Si igualásemos a países como Suecia en % de la población empleada en el Estado de Bienestar supondría:
1. La creación aproximada de 3 millones y medio de empleos en nuestro país en el largo plazo.
2. Aprovechamiento del desperdiciado capital productivo de las mujeres y el capital cuidador de los hombres.
3. Mejor atención y con menos coste social de las necesidades de las familias.
El desarrollo del Estado del Bienestar para ponerlo a la altura de otros países europeos tiene importantes consecuencias positivas para la economía: reduce la economía sumergida, aumenta la demanda interna, crea empleo nuevo y mejora la calidad del existente. A medio plazo, esto contribuiría a mejorar los ingresos fiscales y las cotizaciones.

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