espejismo

La recuperación es un espejismo

Los datos de los últimos meses no dejan lugar a dudas: la recuperación tan cacareada por Mariano Rajoy desde Madrid, por Emiliano García-Page desde Toledo y por Javier Cuenca desde nuestro ayuntamiento no es más que un triste espejismo.

La creación de empresas ha bajado un 20% en nuestra región (http://www.lainformacion.com/economia-negocios-y-finanzas/construccion-e-inmobiliaria/creacion-empresas-retrocede-C-LM-disoluciones_0_1015098831.html). Asistimos a una ligera bajada en el número de personas desempleadas mientras aumenta el número de albaceteños en el extranjero (http://www.eldigitaldealbacete.com/2017/04/15/aumenta-numero-albacetenos-extranjero/). ¿Acaso nadie es capaz de sumar estos factores? Una de las causas por las que baja tímidamente el paro es que la gente sigue emigrando. Una de las generaciones más preparadas de nuestra historia, educada con el dinero de todos, se está marchando a producir, a consumir y a pagar impuestos a otros países.

Para quienes se quedan, el panorama no es alentador. Casi 9 años nos separan del inicio de la crisis y seguimos con unos niveles de paro similares a los que teníamos en los 90, antes del boom urbanístico, pero con diferencias sustanciales: precariedad, temporalidad y multiplicación de los contratos “basura” que sacan al trabajador del paro durante solo un par de días.

¿Se debe contabilizar como empleada a una persona que solo ha trabajado un día, o una semana, en el transcurso de un mes entero? ¿O a una persona que trabaja 12 horas a la semana? No olvidemos tampoco a la cantidad de autónomos que solo se pueden dar de alta un mes de cada 3 (o de cada 6) porque no ingresan lo suficiente para vivir, y los meses que no están dados de alta no cuentan como desempleados. El aumento y la normalización de este tipo de vida laboral perpetúa la figura del trabajador pobre. El resultado de todo ello es una economía de subsistencia que apenas mejora el consumo. Son personas que apenas cotizan y que, por lo tanto, agravan el problema de las pensiones. A todo esto se suma que esta masa de población precaria no paga IRPF, puesto que cada día son más quienes no llegan a unos ingresos mínimos para abonarlo, lo cual supone un torpedo en la línea de flotación para la financiación de cualquier estado, viéndonos abocados cada vez más a endeudarnos con los mercados, debilitando así nuestra autonomía como nación y nuestra ya maltrecha economía.

Necesitamos desarrollar un nuevo modelo productivo promoviendo empleo estable, sostenible y de mayor valor añadido, una política industrial eficiente, trasladando el empleo del ladrillo hacia las energías limpias y apostando de una vez por la investigación y el desarrollo.

Está claro que “la trama” nos prefiere precarios, dependientes de sus limosnas, voceros del “por lo menos tienes trabajo” y temerosos de perder esas cuatro perras que ganamos por echar más horas que un reloj. Desde Podemos Albacete seguiremos trabajando para que eso cambie más pronto que tarde y aprovechamos para recordar que nuestras asambleas son abiertas a toda la ciudadanía.